sábado, 27 de junio de 2009

Increíblemente extraño, extrañamente increíble como puede llegar la estúpidez humana a ese estado. Estado de incomprensión, de egoísmo y egocentrismo barato.

Puedes creer que la dicha del silencio es mucho más respetable que llegar con un sermón barato de creer tener la razón, más aún si has dañado tanto por seguir la felicidad solo para tí con tu egoísmo barato no vengas a decirme que me deseas éxito, un abrazo y bendiciones si ninguno de ellos serían sinceros. Jamás nada de lo que me dijiste fue sincero menos lo serán ahora.

Son tantas cosas que me encantaría responderte a tu sermón barato... pero prefiero callarmelas... Quizás algún día te las diga a la cara ;)

1 comentario:

Anónimo dijo...

Esperaré a ese dia!

De todas maneras, todo lo deseado es sincero! recibirlo o no, no mas que tu opcion.